El Instituto de Salud Carlos III (ISCIII), organismo
público de investigación dependiente del Ministerio de Ciencia e Innovación y
del Ministerio de Sanidad, será el promotor de un ensayo clínico, denominado
CombivacS, que analizará el posible efecto protector y la seguridad de
suministrar una dosis de la vacuna de ARN mensajero para COVID-19
(BioNtech/Pfizer) a personas que ya han recibido una primera dosis de la
vacuna del laboratorio AstraZeneca, una vez hayan transcurrido un mínimo de
8 semanas desde esa dosis.

El ensayo clínico, que se ha puesto en marcha tras la suspensión de la
vacunación con el suero de AstraZeneca en personas menores de 60 años,
persigue aportar evidencia científica que sustente la toma de decisiones en relación a una posible alternativa para completar la inmunización en estas
personas.

Es decir, el estudio tiene como objetivo, aclarar si las personas que han
recibido la primera dosis de AstraZeneca, han generado suficientes anticuerpos
o se precisa una dosis de refuerzo con otra vacuna.