El buque oceanográfico Ángeles Alvariño ha partido hoy del puerto de Santa Cruz de Tenerife con un equipo de 20 científicos y técnicos a bordo para llevar a cabo una expedición multidisciplinar que pretende recabar nuevos datos sobre los efectos en el medio marino de la actividad volcánica submarina de Canarias y el efecto de la llegada de la colada del volcán de Cumbre Vieja al océano.

La expedición, liderada por el Instituto Español de Oceanografía (IEO-CSIC) en colaboración con el Instituto Geológico y Minero de España (IGME-CSIC), el Instituto Andaluz de Ciencias Marinas (ICMAN-CSIC) y las universidades de Salamanca, La Laguna y Las Palmas de Gran Canaria, llegará mañana jueves a la isla de El Hierro, donde el equipo científico continuará con los estudios que lleva a cabo en el volcán submarino Tagoro desde hace 10 años.

En la isla de El Hierro, el objetivo principal será la recuperación de un fondeo oceanográfico que lleva instalado en el interior del cráter principal de Tagoro desde hace cinco meses registrando la actividad del volcán gracias a un geófono y un hidrófono y midiendo en el agua circundante parámetros como la temperatura, conductividad, presión, turbidez y pH. Esta maniobra se realizará gracias al uso del vehículo submarino no tripulado ROV Liropus 2000 que, además, irá equipado de sensores que permitirán tomar muestras de agua y gases en los puntos de emisión del volcán, que continúa en fase de desgasificación una década después del comienzo de la erupción.