La Comunidad de Madrid ha instalado, hasta este momento, 229 aulas prefabricadas en 57 centros educativos para crear nuevos espacios, reducir las ratios de alumnos y establecer un entorno escolar seguro contra el COVID-19. En total, el Gobierno madrileño ha comprado 249 módulos prefabricados de alta calidad para dar servicio a 64 colegios e institutos madrileños, lo que ha supuesto una inversión de 21,6 millones de euros. Estas medidas han permitido la reducción de las ratios hasta en 18 estudiantes en Educación Primaria y en 20 en 1º y 2º de Educación Secundaria Obligatoria.

Se trata de aulas modulares prefabricadas que permiten que los grupos estables de convivencia no tengan contacto entre sí, circunstancia muy útil para prevenir los contagios por coronavirus. Las clases disponen de salida directa a los patios de los centros, ventilación natural y aislamiento térmico y acústico, y cuando es necesario lleva incorporado un aseo.

Estas construcciones modulares tienen la misma vida útil que las convencionales, se instalan de una forma rápida y limpia, pueden adaptarse a las necesidades de los centros según las circunstancias y cumplen con todos los estándares técnicos.