La Comunidad de Madrid incrementará el número de aulas
de enlace para que los alumnos ucranianos que han llegado a la región tras la
invasión rusa aprendan español en los centros educativos madrileños sostenidos
con fondos públicos. Con estas clases se facilita la integración de los estos
estudiantes extranjeros que se incorporan y presentan carencias en el
conocimiento de la lengua.
Así lo ha señalado el consejero de Educación, Universidades y Ciencia y portavoz
del Gobierno, Enrique Ossorio, en rueda de prensa tras el Consejo de Gobierno
y la reunión celebrada hoy del recién constituido Comité de Crisis en Ucrania.
Estas unidades acogen a menores desde los 9 hasta los 16 años y se ampliarán
en función de las necesidades de escolarización. El curso 2021/22 comenzó con
cerca de 80 aulas de estas aulas y alrededor de 1.000 plazas. Además, la plantilla
docente se complementará con la ayuda de intérpretes, para lo que ya se ha
comenzado, a través de la Dirección General de Recursos Humanos, la búsqueda
de profesionales con estos perfiles.
En el caso de los mayores de 16 años que tengan dificultades con el idioma, la
Comunidad de Madrid ha establecido que sean matriculados tanto en los Colegios
de Educación para Adultos (CEPA), de los que en la región existen 36, como en
alguna de las 75 Escuelas Oficiales de Idiomas dependientes también del
Ejecutivo autonómico.

Por otra parte, continúa el proceso de escolarización de alumnos refugiados
procedentes de Ucrania. Desde que comenzó la crisis humanitaria como
consecuencia de la invasión, y hasta ayer, ya se ha proporcionado un puesto
escolar a 236 menores en colegios e institutos de 21 localidades. De los
matriculados, 10 están en el primer ciclo de Educación Infantil (0-3 años), 49 en
segundo ciclo de Educación Infantil (3-6 años), 116 en Primaria, 57 en Secundaria
y 4 en Colegios de Educación para Adultos (CEPA).
Ossorio ha explicado que se han agilizado todos los trámites administrativos para
priorizar la integración lo antes posible, de tal manera que, con sólo comunicar el
domicilio en el que va a vivir en la región, el alumno es escolarizado. Mientras, de
manera paralela, las familias pueden gestionar otros trámites necesarios, como el
empadronamiento.