La Comunidad de Madrid ha rechazado hoy la nueva Ley Orgánica del Sistema Universitario (LOSU) del Gobierno central porque “ampara la politización de los campus”. Así lo ha denunciado el consejero de Educación, Universidades y Ciencia y portavoz del Gobierno regional, Enrique Ossorio, durante su participación en la Conferencia de Política Universitaria.

Ossorio ha destacado que la actual redacción de la norma estatal “daña la calidad y la excelencia”. Ha advertido de las negativas consecuencias que acarreará dar los estudiantes una excesiva participación en decisiones que no tienen capacidad técnica para tratar; rebaja el nivel al conceder créditos por pertenecer a alguna asociación estudiantil o por formar parte de comités de política universitaria; y otorga sobrerrepresentación (25%) a los alumnos en los claustros.

El texto del Gobierno central elimina el requisito de ser catedrático universitario para optar al cargo de rector, “lo que abre la puerta a una degradación y mayor politización”, y se traduce en “un aumento de la militancia y la agitación para el control de los campus en detrimento de la excelencia académica”.

Otro aspecto en el que el consejero madrileño ha hecho hincapié es en la participación del alumnado en la elaboración e implantación de los planes de estudio y las guías docentes, lo que supone “un atentado contra la autonomía universitaria, la libertad de cátedra y cualquier tipo de lógica”.