El 25 de febrero de 1981, en su debate de investidura como presidente del
Gobierno, Leopoldo Calvo Sotelo propuso que España se integrase en la OTAN.
La posible adhesión se debatió en el Congreso en octubre de ese año y, el 2 de
diciembre de 1981, España comunicaba a la Alianza su intención de adhesión.
Así, el 30 de mayo de 1982, España se convirtió en el miembro número 16 de la
OTAN.


Tras las elecciones generales del 28 de octubre de 1982, se abrió un periodo de
reflexión que culminó con el referéndum de 1986 en el que el 52,54% de la
población votó a favor de la adhesión. Esta adhesión no conllevaba la
incorporación de España a la estructura militar integrada y estaba prohibido
instalar, almacenar o introducir armas nucleares en el territorio español.

En 1996 el Congreso de los Diputados apoyó que el Gobierno negociase el
ingreso de España en la estructura de Mandos de la OTAN. Pocos meses
después, el 8 y el 9 de julio de 1997, España acogía la primera Cumbre de la
OTAN en Madrid y aspiraba a participar de forma “plena” en la estructura militar
integrada de la OTAN, algo que se completó en 1999.

Pedro Sánchez ha señalado que, durante estos años, la OTAN ha ayudado a
cimentar la relación de España con el mundo occidental y, en especial, el vínculo
transatlántico con Estados Unidos y Canadá.