El presidente de la Comunidad de Madrid, Ángel Garrido, ha defendido hoy que la región está hoy obligada “a ejercer de un modo todavía más claro y rotundo un liderazgo social, económico y político en España” que “no tenga miedo de denunciar las deslealtades que se cometen en España, pero que a la vez siga siendo ejemplo de solidaridad” aportando “estabilidad y confianza”.

Garrido ha detallado durante el discurso de apertura del Debate del Estado de la Región que se celebra en la Asamblea de Madrid que esta obligación es la consecuencia directa de “la pasividad del Gobierno de la Nación, que además somete al conjunto de nuestra sociedad al capricho de los partidos radicales que le auparon al poder”.

“Un liderazgo que además –ha agregado- mantenga un firme compromiso con las Constitución, con sus libertades y derechos y obligaciones”, donde también se incluya “su fidelidad y apoyo expreso y sin reservas a la Corona”, como garante de estos valores.

Para Garrido “estos son los retos que entre todos podemos alcanzar si creemos en nosotros mismos y en nuestras capacidades, y seguimos fieles –ha agregado- a nuestra vocación vertebradora de España, y alejados del populismo, que no solo ha destruido regiones sino países enteros”.

También se ha referido a la financiación autonómica como un asunto “absolutamente urgente” para la Comunidad de Madrid y sobre el que el Gobierno central “tiene que rectificar ya”. Ha tachado de “insólito” que el ejecutivo socialista haya renunciado a acordar un nuevo modelo de financiación con las Comunidades Autónomas, incidiendo que el actual castiga a los madrileños y mantiene infrafinanciada a la región. “El sistema de arreglos bilaterales que le ha sucedido” en este tema es “inaceptable” y marca, a su juicio, “una nueva cota de irresponsabilidad y de absoluta ausencia de sentido de Estado”. No obstante, “seguiremos dispuestos a ejercer la solidaridad con aquellos españoles que más lo necesitan, porque esa ha sido siempre la vocación de Madrid”, ha afirmado.