Colmenar Viejo
Dos emprendedoras de Colmenar Viejo reinventan el calzado flamenco
Miriam y Pilar impulsan desde Colmenar Viejo Tran Tran, una marca que ha desarrollado un nuevo concepto de calzado flamenco pensado para cuidar mejor el cuerpo de quien baila, sin renunciar al sonido ni a la esencia de esta disciplina

Una pequeña revolución del flamenco está tomando forma en Colmenar Viejo.
Desde la localidad madrileña, Miriam y Pilar, fundadoras de Tran Tran, han puesto en marcha un proyecto que quiere cambiar la forma en la que bailaoras y bailaores se relacionan con uno de los elementos más importantes de esta disciplina: sus zapatos.
Su objetivo es impulsar una revolución en el calzado flamenco, trasladando al baile soluciones inspiradas en el mundo deportivo para reducir parte del impacto del zapateado y cuidar mejor el cuerpo durante una práctica especialmente exigente.
Una pregunta que dio origen al proyecto
La idea nació de una reflexión sencilla.
Mientras las zapatillas deportivas han evolucionado enormemente durante las últimas décadas para acompañar mejor el movimiento, el zapato flamenco ha mantenido una estructura mucho más ligada a la tradición.

Miriam, con más de diez años de experiencia profesional vinculada al flamenco, conocía además una realidad habitual entre quienes bailan: las molestias, sobrecargas y lesiones que pueden aparecer después de muchas horas de clases, ensayos y actuaciones.
Junto a Pilar decidió empezar a investigar si era posible diseñar un calzado diferente, capaz de responder a las exigencias técnicas del flamenco y, al mismo tiempo, ofrecer una mayor protección frente al impacto repetido.
«Queríamos conservar todo lo que hace que un zapato sea flamenco, pero preguntándonos si podía adaptarse mejor al pie y ayudar a cuidar más el cuerpo de quien baila. Ahí empezó todo», explican las fundadoras.
Emprendimiento femenino nacido en Colmenar Viejo
Tran Tran tiene sus oficinas y almacén en Colmenar Viejo, desde donde Miriam y Pilar coordinan el crecimiento de una marca que fabrica sus productos en España.
El proyecto une así varios elementos con un fuerte vínculo local: dos mujeres emprendedoras, una apuesta por la innovación y una producción que mantiene su desarrollo y fabricación dentro del país.
Tras años de investigación y desarrollo, las fundadoras afrontan ahora una nueva etapa con el objetivo de acercar este concepto de calzado a un público cada vez más amplio y demostrar que el cuidado de quien baila también puede formar parte de la evolución del flamenco.














