La Comunidad de Madrid cuenta ya con cinco lugares incluidos en la lista de Patrimonio Mundial de la UNESCO. A las ciudades monumentales de Alcalá de Henares (Patrimonio de la Humanidad), Aranjuez (Paisaje Cultural Patrimonio de la Humanidad) y San Lorenzo de El Escorial (Monasterio, Monumento de Interés Mundial) y al espacio natural del Hayedo de Montejo, se ha añadido en 2021 el Paisaje de la Luz, que es el único en la ciudad de Madrid y el primer paisaje urbano histórico declarado en Europa.

Cultura, historia, arte, gastronomía y naturaleza son los principales ingredientes de estos destinos que hoy han presentado su oferta turística en el stand de la Comunidad de Madrid dentro de FITUR.

Desde el siglo XV, Alcalá de Henares es un destino europeo de turismo idiomático y cultural. Es imprescindible recorrer su centro histórico, el Corral de Comedias, uno de los más antiguos que se conservan en Europa, el Museo de la Casa Natal de Cervantes, el Parque Arqueológico Complutum y el Museo Arqueológico Regional, que recientemente ha inaugurado la nueva sala Emiliano Aguirre, dedicada a la paleontología.

El Real sitio y Villa de Aranjuez, famoso por sus arboledas y sus huertas de fresas y espárragos, fue elegido como lugar de residencia primaveral de la Corona desde los tiempos de los Reyes Católicos por su excepcional enclave paisajístico y la amabilidad de su clima. Pasear por sus jardines y visitar el Palacio Real es uno de sus mayores atractivos junto con la Casa del Labrador y el Museo de Falúas Reales.

El Monasterio de San Lorenzo de El Escorial está considerado el edificio más grandioso de la Comunidad de Madrid y una de las arquitecturas más singulares, no solo de España, sino de todo el Renacimiento europeo. Felipe II entendió el Monasterio como símbolo de su proyecto de gobierno, representando el poder absoluto de la monarquía. Carlos III le confirió un sello más cosmopolita y mandó proyectar la población que hoy arropa al gran conjunto monumental. Su trazado urbano se consolidó en el siglo XVIII, conformando una pequeña y acogedora ciudad que vive entre la tradición y la modernidad en la que se produce una combinación perfecta de elementos naturales, históricos y culturales que imprimen a la localidad un sello especial.

Una de las mejores formas de conocer estas dos últimas localidades es a través de los trenes históricos, el de la Fresa, el segundo más antiguo de España, y el de Felipe II. Estos conectan la ciudad de Madrid con Aranjuez y El Escorial y San Lorenzo del Escorial, respectivamente, y ofrecen una experiencia turística que une ocio, cultura y diversión para toda la familia.

Naturaleza e investigación en el Hayedo de Montejo

El Hayedo de Montejo se encuentra a los pies de la Sierra de Ayllón en una antigua dehesa de hayas, robles albares y rebollos de las más meridionales de Europa. Su diversidad paisajística y ecológica lo ha convertido en un auténtico laboratorio natural capaz de anticipar los efectos del cambio climático con numerosos estudios.

De hecho, cuenta con un exhaustivo programa de investigación que incluye dos inventarios forestales a través del seguimiento de más de 1.400 árboles, además de analizar la evolución del clima mediante estaciones meteorológicas, permitiendo conocer con precisión el estado de este espacio en los últimos años.

Más de 1.400 personas en las rutas por el Paisaje de la Luz

La Comunidad de Madrid y la Asociación Profesional de Guías de Turismo de Madrid (APIT) han llevado a cabo el programa de rutas por el Paisaje de la Luz, del que disfrutaron 1.425 personas entre el 25 de septiembre y el 8 de diciembre, habiendo cubierto el 95% de las plazas ofertadas.

Los recorridos, de dos horas y media de duración, se realizaban a pie para poder disfrutar del entorno paisajístico, museístico y científico en su plenitud, en grupos de 20 personas como máximo. El punto de encuentro era la oficina turística de Atocha para luego dirigirse a los jardines del Buen Retiro, y sus principales parajes.

Tras salir del Retiro, el paseo continuaba por la Iglesia de San Jerónimo el Real, el Jardín Botánico y el Paseo del Prado, con paradas en la Glorieta de Cánovas del Castillo, contemplando la fuente de Neptuno y el Monumento a los Caídos, y la Plaza de Cibeles, desde la que se llegaba a la Puerta de Alcalá, meta final de esta experiencia turística. Con esta acción se ha querido mostrar al público madrileño y a los visitantes nacionales e internacionales la mejor versión del Paisaje de la Luz de la mano de expertos profesionales.