Constitucionalistas a intervalos

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Creo que habrá poca gente que no conozca ese chiste en el que alguien en un coche le pide a una persona que está fuera que le diga si funcionan los intermitentes, y esta persona le contesta “ahora sí, ahora no, ahora sí, ahora no, ahora sí…”

El pasado pleno municipal de San Sebastián de los Reyes, mientras debatía con los partidos de la derecha sobre determinados preceptos constitucionales no pude evitar pensar en este chiste, y es por el espectáculo que da la derecha cuando sale a colación nuestra carta magna. Los representantes de la derecha se dan golpes de pecho y rasgan las vestiduras, no dudan en autoproclamarse “constitucionalistas” dándose el lujo de colgarse semejante medalla y, por si fuera poco, de hacernos la prueba del pañuelo al resto para demostrar que no lo somos.

Pero su visión de la Constitución es muy estrecha, tanto que esta podría escribirse en un grano de arroz. Fuera de la unidad de España, el derecho a la propiedad privada, la sumisión a los poderes financieros extranjeros (el artículo 135, que cambiaron PP y PSOE con agostidad y alevosía) o el tan traído y llevado artículo 155 el resto de la Constitución Española es para la derecha puro atrezo, y cuando tiene carácter social, atrezo tremendamente incómodo.

Son, como en el chiste, constitucionalistas a intervalos: ahora sí, ahora no, ahora sí, ahora no, ahora sí…

En el pleno tuve la osadía de leer el art. 128, que dice que “Toda la riqueza del país en sus distintas formas y sea cual fuere su titularidad está subordinada al interés general.” Además de que “Se reconoce la iniciativa pública en la actividad económica. Mediante ley se podrá reservar al sector público recursos o servicios esenciales, especialmente en caso de monopolio y asimismo acordar la intervención de empresas cuando así lo exigiere el interés general.”

De pronto nuestra Carta Magna ya no era tan sagrada, y todo se volvieron matices, interpretaciones, sutilezas… incomodidad, nada que ver con la interpretación de sus tres o cuatro artículos de cabecera. Los autoproclamados “constitucionalistas” no lo son tanto si se rasca un poco.

Y eso que no salió el art. 129, que dice que “Los poderes públicos establecerán los medios que faciliten el acceso de los trabajadores a la propiedad de los medios de producción”. O el art. 131 que habla de que “El Estado, mediante ley, podrá planificar la actividad económica general por necesidades colectivas…” artículos de la constitución que los pretendidos “constitucionalistas” jamás permitirían que se llevaran a cabo.

 

Javier Heras
Portavoz Municipal
Más Madrid – Izquierda Unida – Equo
San Sebastián de los Reyes