LA CLAVE abre un nuevo Restaurante en el centro de Tres Cantos

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El cocido en cuatro vuelcos llega al área Norte de Madrid con un nuevo Restaurante LA CLAVE que se inauguró ayer en la Plaza Central de Tres Cantos su segundo restaurante.

Dividido en dos plantas, La Clave Tres Cantos integrará dos barras, dos salones, un área de copas y una terraza en una superficie total de 400 m2 para 160 comensales. Su carta ofrecerá 30 recetas regionales y la vinoteca 60 referencias en constante actualización.

Un año y ocho meses después de inaugurar en la calle Velázquez del barrio de Salamanca, La Clave suma un nuevo local aún más amplio que el primero, con parking propio de 60 plazas. “Los amantes del cocido que vivan en el Norte de Madrid podrán degustarlo en Tres Cantos”, apunta ilusionado su propietario Tomás Gutiérrez. Su hija Ainhoa Gutiérrez (26) dirigirá un equipo de 20 trabajadores fijos entre cocina y servicio.

 

Novedades

Entre otras variantes respecto a Velázquez, los fogones de Tres Cantos no sólo trabajarán las carnes de vaca rubia gallega y ternera asturiana, sino también las autóctonas de la Indicación Geográfica Protegida Sierra de Guadarrama. Además de cabrito y cochinillo asado, se introducirán otros platos típicos como el conejo al ajillo, las mollejas de lechal y la ensalada de perdiz.

 

Ainhoa Gutiérrez, directora de La Clave, coge el testigo de su padre: “En Velázquez servimos una media de 500 cocidos por semana”. Desde primera hora la barra superior dispensará desayunos tradicionales, con protagonismo de los molletes de Antequera.

A partir del mediodía, la gamba mediterránea brillará entre la variedad de raciones y pinchos. Dirigido a los trabajadores de la zona, entre semana el salón superior servirá un menú ejecutivo dinámico y eficaz por 18€ (entrante, principal, pan, bebida y postre).

Al igual que en Velázquez, la carta recorrerá la geografía española a través de sus guisos, carnes y pescados: fabes, callos a la madrileña, rabo de toro estofado a la cordobesa, bacalao a la vizcaína, cachopos de solomillo asturiano, de merluza gallega y de cecina leonesa, gallina de corral en pepitoria… Además, alcachofas en flor de la ribera navarra del Ebro, habitas con foie, arroces con marisco, langostinos de Sanlúcar, huevos rotos con zamburiñas…

La planta baja guardará El Secreto de Tres Cantos y un salón a la carta con su reservado. Se reproducirán los inconfundibles arcos de medio punto y paredes de ladrillo al fresco de El Secreto de Velázquez, una carbonera original de 1894. La terraza ofrecerá su propia carta para comidas y cenas, con sugerencias del día y rotación de primavera-verano y otoño-invierno.

Una mujer al mando

Bajo la dirección de la joven Ainhoa Gutiérrez, La Clave luce como joya de la corona del reputado empresario Tomás Gutiérrez, pionero de la renovación de la hostelería madrileña que actualmente regenta seis locales en la capital de España.

Bióloga titulada, Ainhoa Gutiérrez cogió el testigo. En apenas un año ha convertido La Clave en ‘la cuchara del barrio de Salamanca’, donde despachan una media de 500 cocidos semanales. Entre Velázquez y Tres Cantos, dirigirá un conjunto de 40 profesionales.