El Museo Nacional Thyssen-Bornemisza presenta Beckmann. Figuras del exilio, la primera ocasión en más de veinte años de contemplar en España una exposición monográfica dedicada a este artista, uno de los más destacados del siglo XX.

Max Beckmann. Paris Society (1931)

Aunque próximo en sus primeras etapas al expresionismo y a la Nueva objetividad, Max Beckmann (Leipzig, 1884 – Nueva York, 1950) desarrolló una pintura personal e independiente, de signo realista pero llena de resonancias simbólicas, que se alzaba como un testimonio vigoroso de la sociedad de su tiempo.

Comisariada por Tomàs Llorens, la muestra reúne un total de 52 obras procedentes de museos y colecciones de todo el mundo, incluyendo algunas de las piezas más destacadas de su producción.

La exposición está organizada en dos secciones, la primera dedicada a la etapa vivida en Alemania desde los años anteriores a la Primera Guerra Mundial, cuando comienza a ser reconocido públicamente, hasta el ascenso del nazismo en 1933, cuando es destituido de su cargo en la escuela de arte de Fráncfort y se le impide exponer sus obras en público, y la segunda que recorre los años en Ámsterdam (1937-1947) y Estados Unidos (1947-1950), donde vivió tras verse obligado a abandonar Alemania.

Esta parte se estructura en torno a cuatro metáforas relacionadas con el exilio, tanto en sentido literal, por su experiencia vital, como figurado, por el significado que tuvo para él como condición existencial del hombre moderno: Máscaras, centrada en la pérdida de identidad que se asocia con la circunstancia del exiliado; Babilonia eléctrica, sobre el vértigo de la ciudad moderna como capital del exilio; El largo adiós, que plantea la equivalencia entre exilio y muerte, y El mar, metáfora del infinito, su seducción y su extrañamiento.

Tras su presentación en el Museo Thyssen, donde cuenta con el patrocinio de la Comunidad de Madrid, podrá verse también en Barcelona, en las salas de CaixaForum, del 21 de febrero al 26 de mayo de 2019